viernes

preguntas o comentarios

Si estas pasando por un caso parecido al mio,
Si tu hijo o hija te acaba de decir que es homosexual y no sabes que hacer frente a esta noticia.
Si presientes que tu hijo o hija es homosexual y quieres conversar con alguien que ya ha pasado por esto, puedes escribirme a:


Tratare en la medida de lo posible de contestar tus preguntas de manera honesta y real, desde mi propio punto de vista como madre (heterosexual) y con la experiencia de tener una hija lesbiana (me dijo que es lesbiana hace casi 13 años) y un hijo heterosexual.

lunes

Salir del closet


“Salir del clóset ”...

Qué expresión tan hermosa y tan terrible esta que se usa, porque quiere decir libertad y prisión a la vez.

Quiere decir que las personas viven ocultas y que cuando deciden mostrarse tal y como son, tal y como desean ser: “salen del clóset”

Qué terrible debe ser vivir “ metido en un clóset ”, encerrado, aprisionado…ver el mundo solamente a través de una ranura por la que entran el aire y la luz…soñando con el mundo de “afuera”…queriendo vivir en ese mundo como cualquier otro ser…

¡Y es que todas y todos tenemos el derecho de vivir en el mundo de afuera, y no encerrados en un clóset!

Entiendo particularmente esta expresión porque cuando era una niñita de diez años y vivíamos en un antiguo hotel de mis padres, un atardecer tuve que esconderme dentro de un clóset, en una antigua habitación del hotel…porque un hombre mayor quería violarme…me escondí allí y allí dentro estuve sudando frío, con el corazón latiéndome a millones por hora….muerta de miedo, casi sin respirar, con ganas de gritar y gritar aún sabiendo que nadie me escucharía…y sabiendo al mismo tiempo que si gritaba el hombre iba a saber dónde estaba….así que me quedé calladita por el terror hasta que él decidió irse porque , mucho después lo supe, el portero del hotel, felizmente para mí, había empezado a limpiar las habitaciones…

Me imagino como seria vivir dentro de ese clóset…qué espanto…qué locura y humillación y miedo y ganas de vomitar y orinarse y llorar…y todo al mismo tiempo.

Yo sé cuán terrible es estar escondida en un clóset….y por eso mismo, un buen día pude comprender la magnitud y la grandeza de quienes pueden decir:

¡Al fin, salí del clóset! …y sobre todo que lo dijera mi propia hija que ama a otra mujer.

No hay regalo más grande que saberla libre, libre de miedos, de prejuicios, de terror…y yo libre también, junto a ella, y para siempre.

viernes

Leccion de los Salteaux y los Dunezza en la Columbia Britanica de Canada


La sabiduría de los antiguos indígenas Piel Roja de América del norte es un punto de referencia para rescatar los antiguos valores que respetaron la diversidad en identidad de género en concordancia con la naturaleza humana, valores que han preservado hasta nuestros días en contra de los preceptos que imponen diversos intereses en nuestra historia contemporánea.

En estos pueblos que por fortuna para todo el mundo, han cuidado en lo posible su cultura: Cuando una madre da a luz, nadie pregunta si fue niño o niña, lo importante es saber si están bien. La maternidad hace que las mujeres se junten entre mujeres para criar y cuidar a la infancia ayudadas por los varones, quienes son más bien llamados a proveer el sustento y cuidar de la tierra.

Sus nombres muchas veces carecen de género de modo que un niño puede llamarse Lluvia o una niña puede llamarse Oso y más bien destacan con un adjetivo alguna característica percibida en la criatura, así se dan nombres como Anamosa = Cervatillo blanco, Kansas = Viento del sur, etc.

Las niñas también cazan y los niños también tejen, todos niños y niñas son cuidados y queridos sin imponer un patrón de conducta de género, que cuando es infringido les signifique algo vergonzante; todo lo contrario, si con el devenir de los años, una criatura: infante, púber, adolescente o adulto manifiesta una orientación sexual diferente, se le confiere con respeto un trato acorde a su orientación.

Se les llama “Two Spirited” y se les considera una edición especial entre los seres, bendecidos(as) por el creador con una variante entre lo masculino y lo femenino, (tienen dos espíritus). A ellos no se les favorece, ni tampoco se les discrimina, tan solo se les brinda amor como a los demás.

Sin embargo, los sabios indígenas entienden que un(a) Two Spirited” en algún momento de su desarrollo va a descubrirse a sí mismo(a) diferente a los demás, esto incluso puede generarle desconcierto o hasta un padecimiento emocional. Procesos necesarios para despertar luego los mecanismos de autoestima y bienestar individual. En ese descubrirse, nada debe alterar el proceso, nada externo debe inquietarle, ni a favor, ni en contra, puesto que se considera algo estrictamente espiritual.

Como resultado de esa forja interior, se espera de un(a) “Two Spirited”, una condición de inteligencia que aproxime la mente del hombre y la de la mujer en un solo discernimiento, una visión íntegra, con un conocimiento profundo que solo da la experiencia y la vivencia interior de un(a) “Two spirited” .

Nadie ve el vestuario, ni los gestos, ni la apariencia que adquieren. Lo valioso es aquello que van a transmitir. Por ello se les confiere importancia más allá del respeto y según sus cualidades se les convoca para liderar, para planificar, para aconsejar, para ser estrategas o por su alegría, por su afecto o por su percepción estética.

Su vidas en pareja no es diferente a la de los demás, también pueden tener hijos y quienes no han procreado siempre podrán ocuparse de cuidar a otras personas así como otros cuidaran de ellos.

Muchas culturas han sido avasalladas en pro del desarrollo, a estas tribus del norte se les confinaron a reservas y secuestraron a su infancia para “civilizarla” en centros de internamiento, lugares donde muchos niños y niñas también fueron objeto de abuso. La civilización inició así una secuela que la cultura indígena desconoce como propia y que hoy trata de curar. Aún hoy existen indígenas del norte de América buscando a su familia.

Pero también aún hay sabiduría, aún quedan restos de una antigua organización social de la cuál debiéramos aprender.

Haríamos de este mundo, un mundo mejor.

Abencia y Alicia, el SI de las mujeres


Triste historia la de estas dos mujeres.

Tristeza que terminó en tragedia. Tragedia que se inició cuando decidido el amor no se tomó un rumbo cierto.

Rumbo definido y que de alguna manera absurda se “consagra” con el matrimonio.

El sí de las mujeres en este caso, y en muchos otros similares, es vedado por la sociedad.

La tristeza entonces, se inicia también, con estas normas, hechas para sociedades machistas como la nuestra, homofóbicas, como la nuestra, absurdas, como las más.

Si Abencia y Alicia hubieran llenado otros coliseos con sus voces y su alegría, el sí de las mujeres hubiera sido posible y reconocido como cierto.

Tanto pesar quizás se hubiera evitado, tanta angustia, celos, miedos, tanto sentirse señaladas por la sociedad como machonas, raras, torcidas…..si solamente hubieran podido vivir como se les antojaba y como querían, sin que nadie, se hubiera atrevido a señalarlas con el dedo acusador …ese dedo que muchas veces apesta.

El sí de las lesbianas….el sí de los homosexuales…ojalá alguna vez sea posible en nuestra sociedad!!

martes

CONFIESO QUE HE VIVIDO


(a la manera de Neruda)

Sí, he vivido, he amado, he aprendido.

Vivo, amo, aprendo.

La vida ha sido buena conmigo, me ha dado una hija y un hijol, un marido y padre (de mis hijos) extraordinario. La vida me ha dado muchas y excelentes oportunidades de aprender y de seguir adelante.

He pasado tiempos muy difíciles, en los que yo era ciega y el mundo giraba alrededor mío como un remolino tenebroso.

Tiempos difíciles para mí y para mi hija, tiempos en los que yo era una roca, dura y ciega, sin ofender a las rocas que las hay hermosas e imponentes, lo digo por mi nulo entendimiento a su opción sexual, a su amor lésbico.

Tiempos que ahora puedo ver con la misma claridad y la misma autocrítica de los buenos y lúcidos historiadores cuando estudian el pasado.

Tiempos que, felizmente, y no sin esfuerzo de todas las partes, han quedado atrás.

Abrir los ojos y la mente, superar los miedos, las culpas, asumir el derecho a ser como queremos, a amar, a ser ateos o religiosos, a respetar y luchar por nuestros propios ideales …todo eso exige de nosotros un esfuerzo grande.

Todo ello exige de nosotros actitudes de amor, de temple de acero, de aceptación, de comprensión, de respeto.

Una actitud humana, por decirlo de la manera más bonita.


¡No debemos perder la oportunidad de ser felices hoy, mañana no sabemos…!

Cuando mi hijo se entero que su hermana es lesbiana


Cuando mi hija le contó a su hermano que es lesbiana, él dijo:"ya lo sabía, no te preocupes por mí, igual te quiero y te querré siempre”
Nosotros, papá y mamá, no se lo habíamos dicho antes. Consideramos la diferencia de edades, (cuando nos enteramos, el era un adolescente), y asumimos que quien podía decirlo mejor que nosotros era ella misma y quien debía decirlo era ella, nuestra hija lesbiana.
Mi hijo fue más sabio que nosotros mismos.
El mismo me dijo un día que no era tolerancia lo que el sentía , él me dijo, casi textualmente:
“Se tolera lo que uno no acepta o no soporta, algo como el dolor físico, y yo a mi hermana la quiero y la respeto y sus asuntos privados son solamente de ella y de nadie más…¡así que yo no la tolero, la quiero!”
Yo misma sería muy bendecida si tuviera un hermano como él, y una hermana como mi hija, pero no los tengo, y en algunos momentos de mi vida los he necesitado muchísimo.
Esta etapa de nuestra experiencia me hace valorar muchísimo lo que significan los hermanos, es verdad que no los escogemos (como sí hacemos con los amigos) y debemos aprender a convivir con ellos, a quererlos y defenderlos y a respetarlos por sobre todas las cosas, cuando lo merecen.
Y cómo aprendemos?...pues, la respuesta es simple: nos lo enseñan nuestros padres, u otras personas mayores, y, lo que es más importante, aprendemos nosotros mismos, ¡por nuestra propia voluntad y con nuestro propio esfuerzo!
Estoy agradecida a la vida por mis dos hijos así como son. ¡Son lo mejor del mundo para nosotros!

Nosotros, los cuatro, tenemos la dicha de poder decir : “uno para todos y todos para uno”.

jueves

respuesta a una madre

Hace unos dias me llego un comentario anonimo que dice:

"soy madre de una niña de 17 años, estoy muy mal por lo que me está ocurriendo, aveces lo entiendo y otras no, tengo miedo y tengo también la esperanza que sea algo pasajero y que es solo parte del proceso en la busqueda de la identidad. creo tener una depresión y me culpo constantemente, tengo miedo por mi otra hija menor que tiene 7 años que se de cuenta lo que le pasa a su hermanita. por fa necesito algunas palabras que disminuyan lo que siento dia a dia. "

No tengo otra manera de responderle que por medio de un post publico:

Muchas gracias por escribirme.

Me doy cuenta de su angustia y comprendo muy bien que se sienta mal.

Yo no soy psicóloga ni psiquiatra, soy una madre como Ud. y ya he pasado por lo que usted está pasando ahora. Sólo puedo decirle que en estos momentos es muy importante que Ud. converse muchísimo con su hija, ella tiene 17 años, ya no es una niña, es adolescente y está descubriendo su sexualidad, lo cual no debería ser una pena, ni un problema, mucho menos la causa de su depresión.

Usted no tiene la culpa de nada!! Los seres humanos tenemos derecho a nuestro desarrollo sexual sea heterosexual u homosexual. Lo importante es que usted esté cerca de su hija, que hable con ella, que ella pueda tener la certeza de que no la van a juzgar o echar de casa, que se sienta acompañada, segura, que pueda decirle libremente que es lo que le está sucediendo y que en todo caso, sea heterosexual u homosexual, ella debe saber que usted estará siempre a su lado.Es su hija y usted la ama y estoy segura de que ella también la ama.Además, seguramente usted le ha dado una buena educación y ella sabe cuáles son sus valores morales y sus límites.

Es muy importante que no la deje sola, quizás es solamente como usted lo dice, que es un proceso, que ella está en búsqueda de su identidad.De ningún modo ella será un "mal ejemplo" para su niña menor, y por eso es importante que usted sea capaz de hablar con la hija de 17.

Usted me dice que tiene miedo, es cierto, yo también lo tenía, pero era el miedo a que sea juzgada, señalada...el miedo a la homofobia.. que mi hija iba a tener en la vida, pero, una vez que comprendimos que ella es fuerte, segura y decidida,(así le hemos enseñado!) y que ha aprendido a defenderse y a tener claridad sobre su homosexualidad, y que vive una vida digna y feliz, pues, el miedo se acabó.

Una vez que logren esta comunicación ustedes deben decidir si la niña pequeña debe saberlo.... o si esperan a que crezca un poquito más o si se dan un tiempo antes de decirle.

Le aseguro que cuando sean capaces de conversarlo abiertamente, sin prejuicios morales o religiosos o de cualquier índole, y sin que ella se sienta juzgada o mala hija...entonces las cosas van a a ser mejores y más simples para ustedes.

Tome las cosas con coraje, con ese mismo coraje que tuvo desde que su hija mayor nació. Usted es una madre fuerte y muy amorosa, se lo digo porque el solo hecho de escribirme sobre el asunto me hace pensar en ello.

Si usted se siente deprimida debe buscar apoyo, quizás un psicólogo o un terapeuta de familia, o alguien en quien confiar, pero le digo que , de acuerdo a mi experiencia, la depresión solamente nos limita y no nos permite ver las cosas claras, vemos solamente el lado oscuro y de eso no se trata la vida!

Animo, converse con el corazón en el cerebro, hable con su hija con toda la sinceridad, con calma, y con todo el cariño que tiene usted por ella.

Gracias por escribirme y que todo les vaya bien, siempre!

DECALOGO DE HIJAS E HIJOS HOMOSEXUALES PARA MADRES Y PADRES HETEROSEXUALES

1.- Intentarás con todo tu raciocinio, con todo tu corazón y con toda tu paciencia comprender la poca sabiduría o la ignorancia de tus padres sobre la homosexualidad.

2.-Amarás a tus padres, como ellos te aman, a pesar de sus errores e intransigencias, porque sólo con el buen amor se pueden resolver las diferencias.

3.- Una vez que tus padres conozcan tu opción sexual, no mentirás, porque solamente en base a la verdad surgen los entendimientos.

4.- No pretenderás que te comprendan inmediatamente; tus padres tienen derecho a la duda, al miedo y a la preocupación por ti y por tu futuro.

5.-Responderás con sinceridad a sus interrogantes, siempre y cuando no violen tu intimidad.

6.- No fingirás amores heterosexuales solamente para darles tranquilidad. Es mejor para ellos saber que eres fuerte, capaz de defenderte y de defenderlos a ellos de los chismes, de la
homofobia y de vivir feliz y dignamente, con quien escojas como pareja.

7.- No confundirás la legítima opción de género y sexualidad con la ilegítima opción de libertinaje; la primera es parte de tu derecho como persona humana, la segunda es el descrédito para tus propias reivindicaciones.

8.- No utilizarás amenazas de irte del hogar porque no te comprenden, tratarás en la medida de lo posible de hacerles comprender que tu opción sexual no te hace mejor ni peor persona.
Pero, dado el caso de que, a pesar de todos tus empeños, no te entiendan, te agredan o hagan tu vida insoportable; optarás, si así lo decides, por alejarte y buscar ser feliz; dejando siempre las posibilidades de acercamiento y perdón, sin caer en chantajes o abusos físicos o emocionales, de manera recíproca.

9.- Aprenderás, junto con ellos, a reírte de sus bromas, a escuchar sus impertinencias, y sus chistes heterosexuales, porque no hay mejor remedio para todos los líos y pesares que reírse de los mismos.

10.- Por último, harás todos tus esfuerzos para ser feliz, porque tu felicidad es el triunfo de tus padres y tuyo propio, sobre todos los prejuicios de los demás.

viernes

DECALOGO PARA MADRES Y PADRES DE HIJOS HOMOSEXUALES


1.-Amarás a tus hijos, sea cual fuere su orientación sexual, por sobre todas las cosas en este mundo.

2.-Intentarás con todo tu raciocinio, con todo tu corazón y con muchísima paciencia, comprender y aceptar su orientación sexual.

3.-No te entrometerás en sus asuntos privados, precisamente porque son privados, y merecen respeto.

4.-No juzgarás a tu hija o hijo homosexual, porque no te gustaría que te juzguen a tí por amar a tu pareja.

5.-No hurgarás en sus cosas personales porque tienen derecho a la intimidad, como tú lo tienes.

6.-No los abandonarás porque el abandono conduce a la más profunda soledad y a la depresión; y esto puede llevar a tu hija o hijo, al consumo de drogas y alcohol para tratar de ahogar el dolor que le producirá el sentirse abandonado por sus padres.

7.-Aprenderás junto con él o ella, a reírte de sus ocurrrencias, de sus bromas homosexuales, de sus íconos, porque no hay mejor remedio para todos los líos y pesares que reírse de los mismos.

8.-Defenderás a tu hija o hijo homosexual de todos los chismes y maledicencias de la gente, como sólo tú sabes hacerlo, porque tienen derecho al buen nombre y a la buena honra como todo ser humano, y porque no hay mejor manera de callar las habladurías y los chismes que, andar con la frente en alto y con la verdad por delante.

9.-No te sentirás culpable por su orientación sexual, porque la libertad y el amor no pueden ir contra la naturaleza de los seres.

10.- Por último, vivirás alegre, disfrutarás de los éxitos de tus hijos, sean o no sean heterosexuales, y serás lo suficientemente sabio como para estar a su lado para ayudarlos y acompañarlos a salir victoriosos de sus fracasos, y así ¡serás amado y respetado lo que te quede de vida!

martes

"Cinco minutos después de que mi hija me dijo que es lesbiana..."

Solamente cinco minutos después de que mi hija me dijo que amaba a otra mujer... si solamente cinco minutos después yo me hubiera detenido en la vorágine que se formó en mi cerebro y en mi corazón...si hubiera tomado las cosas con más calma, habría sido capaz de mirar fijamente a los ojos de mi hija y entonces me habría dado cuenta de que: ¡¡seguía siendo mi hija!!

Nada había cambiado en ella, ¡seguía siendo la misma de antes de que nos lo dijera!
Yo era la que estaba obnubilada, no sabía qué decir, ni qué hacer...yo estaba alterada, ella estaba asustada, y solamente después pude comprender el gran coraje que ella había necesitado tener para decirnos, a su padre y a mí, la verdad, su verdad.

Y ella, felizmente, supo defender y persistir en su verdad.
¡No hay libertad más grande que la de defender sus principios y vivir de acuerdo a ellos, sin engañar ni mentir a nadie!

¡Y estoy orgullosa de mi hija lesbiana!
Ella ha cambiado con el tiempo sí, pero ha cambiado para ser mejor, para ser más comprensiva, más sabia y no juzgar a las personas sin tener motivos valederos para hacerlo.
Su persistencia, su fuerza, su coraje, su integridad de ser humano, (y en esto no valen las categorías de género o de homosexualidad o bisexualidad), me han demostrado a mí misma, y a su padre, que la hemos educado bien, y esta certeza es suficiente para no tener ni abrigar culpas inútiles.
¡No hay alegría más grande que vivir sin culpas y saberse amado!

viernes

¿Dios es heterosexual?


Dios es heterosexual?.....cómo saberlo?.... cuando mi hija me dijo que era lesbiana, uno de los muchos pensamientos míos fue: ¡¡Dios mío!!...y ahora?...qué hacemos?

En todos los años que tuve, y sufrí, mi "educación cristiana", jamás nos hablaron del "sexo y Dios", "de las opciones sexuales y Dios", "del amor homosexual y Dios", del amor (solamente amor) sí, y mucho, pero con muchos prejuicios y sentimientos de culpa a raudales.

A pesar de mi agnosticismo, me quedó grabado ese pensamiento cristiano que dice: DIOS ES AMOR, y si dios es amor y el amor puede ser heterosexual u homosexual, entonces, ¿porqué juzgarlo?, ¿porqué negarlo?, ¿porqué condenarlo?.

Si somos cristianos, a pesar de los sufrimientos y los prejuicios de esta religión, digo, si somos cristianas y cristianos, pues, entonces, ¡la homosexualidad no debiera ser para nosotros ningún problema!

Problemas reales, y pecados reales, son, para mí, por ejemplo: la drogadicción, el alcoholismo, la bulimia, la anorexia, el crimen, la trata de blancas, la pedofilia, la mentira mordaz, la crítica chismosa y dañina,la tiranía, la esclavitud, el narcotráfico, el tráfico de armas, la prostitución infantil, las violaciones, y le siguen una larga lista de maldades de las que somos capaces algunos o muchos humanos.

Y, en esta larguísima lista no se encontraba mi hija, ¡felizmente, en ninguno de los casos!, cuando ella nos contó que era lesbiana.

Y, sin embargo, yo reaccioné como si mi adorada hija fuera un "pecado andante"... luego, me he preguntado muchas veces el ¿porqué de esta manera de reaccionar ante un hecho tan natural y normal?
¡Pues, he llegado a la conclusión de que fue precisamente por todos mis años de sufrir la religión cristiana!

El cristianismo nos enseña y nos "regala" una pesada, muy pesadísima, carga de tristezas, de culpa, de condenas gratuitas a todo lo que la iglesia considera "malo" y que se escapa a sus dominios ideológicos y económicos, por supuesto.

Yo soy agnóstica, y casi siempre atea, pero, sin embargo, respeto mucho a las mamás cristianas, que tienen hijos homosexuales o heterosexuales, y me gustaría recordarles eso que dice que DIOS ES AMOR...y si lo tienen de veras en sus corazones, y si creen en él, pues sus hijos homosexuales también creen en un Dios, -pues ustedes les han enseñado a creer- y a ese Dios recurren para que los ayude a encontrar la fuerza para enfrentarse a la verdad, a ese mismo Dios recurren para que les de fuerza y coraje para decirles a ustedes que son homosexuales!

Y Dios, a través de ustedes, debe dar una respuesta coherente con su sabiduría, y Dios debe abrir sus brazos de amor, de comprensión, de paciencia, de no prejuicios, de tolerancia, ¿no les parece?

¡Felices aquellos que tienen un Dios al que recurrir, porque además de que Dios es el amor absoluto, Dios también comprende, perdona, no juzga y si de veras existe, cuida a sus hijas e hijos; sean homosexuales, heterosexuales, bisexuales o sea que se enamoren, con amor verdadero, de un ser extraterrestre, si esto es posible!

¡Felices aquellos que creen, porque, en verdad, viven menos solos!

De mi agnosticismo o de mi ateísmo soy responsable yo sola y mi conciencia. De esto hablaremos otro día.

miércoles

Por favor padres, ¡no miren por el agujero!


Existe la idea equivocada de que los padres, sobre todo la mamá "deben saber todo" lo que les pasa a sus hijos.
Quizás esto sea válido cuando los hijos son pequeños y debemos preguntarles siempre, cosas cómo por ejemplo: ¿cómo te ha ido en el colegio, diste bien tus exámenes, te has lavado las manos, te cambiaste la ropa interior, tuviste algún problema, te caíste, hiciste todas tus tareas, ya te lavaste los dientes, etc.etc,etc....?

Pero, cuando los hijos crecen y cuando su cuarto es su frente de batalla y le pertenecen sus cosas y sus asuntos.....porqué las mamás debemos ser fisgonas permanentes?

Y, cuando mi hija nos contó que era lesbiana, yo pensaba -equivocadamente- que en algún lugar podía encontrar la respuesta a su homosexualidad, y el lugar, -así lo creía entonces- "su lugar", era también, y exactamente, su habitación, su escritorio, su casa!
Ese lugar que le proporcionamos para que viva tranquila, para que pudiera hacer todas las cosas que tenía que hacer como estudiante universitaria.

Y, a pesar de mi curiosidad, a pesar de todas nuestras discusiones de entonces, a pesar de mi necesidad de saber todo, no me atreví nunca a mirar por los agujeros.

Les pido que no lo hagan porque pueden encontrarse con cosas, cartas, objetos, o que sé yo, que solamente les causarían más interrogantes, más problemas, y más incomprensiones.

Como padres heterosexuales sabemos que tenemos derecho a cerrar la puerta de nuestra habitación cuantas veces sea necesario, sabemos que ese "nuestro lugar" es sagrado y merece respeto.

Alguna vez escuché algo sobre los ángeles que decía que ellos -los ángeles- cuidan siempre a los humanos; que están a nuestro lado, mirándonos y protegiéndonos, pero que, cuando los seres humanos tenemos sexo, ellos, -los ángeles- se dan la vuelta, nos dan la espalda y extienden sus alas para aislar y ocultar nuestro lecho de amor, ¡y con sus propias alas!
Si los ángeles, que de algún modo son humanos, con toda su sabiduría son tan cautos, porqué nosotras las mamás de hijos homosexuales no podemos aprender un poquito de ellos?

Yo no sé cómo la hacen los curas, con tantísimos secretos y muy graves que les cuentan los otros! Pero, a mí, particularmente, no me gusta enterarme de los detalles, no me gusta mirar por los agujeros de las puertas si están cerradas, no me gusta meterme sin permiso, en ningún lugar habitado.

Fisgonear, rebuscar, meterse en las cosas de otro, equivalen a violar su intimidad, enterarse de los secretos de los otros no es bueno, salvo que ellos mismos los compartan con nosotros.

Y nuestros hijos, heterosexuales u homosexuales, saben muy bien qué cosas nos contarán y qué no, y lo saben porque son tan sensibles y tan independientes como nosotros mismos les hemos enseñado.

Además, y por último, los secretos de las personas nunca están en sus habitaciones o en los cajones de sus muebles, o en los bolsillos de su ropa...los máximos y más serios secretos siempre están guardados en el cerebro y en el corazón.

Cuando nuestra hija lesbiana nos confió "su secreto" reaccionamos apresuradamente; no lo hagan ustedes, esa máxima confianza se debe devolver con paciencia, con respeto, con mucha confianza porque es una muestra de amor, es un pedido de nuestro hijo homosexual que dice:
"llevemos la fiesta en paz" porque así soy y así seré siempre y no quiero perder a los seres que más amo en la tierra!

jueves

algunos textos para padres o familiares de homosexuales

Instrucciones para descargar los textos:

Dar click en el link que aparece abajo (el nombre del texto que desea descargar)

OJO:
No importa que en la pantalla salga como que el texto estuviera mal (cuadraditos y cosas extrañas) o que pongan "esta protegido"... en la parte de abajo hay una flechita verde que dice "download" dale click alli y escoge donde guardarlo... te bajara en pdf, texto o archivo comprimido y estara PERFECTO para ser leido!!! no te pide cuenta ni e-mail ni nada.

Suerte y ojalá los textos te ayuden en algo!




Textos para padres o familiares de homosexuales
que se pueden descargar de la web:


Fuente: http://www.buxaralibrosles.es/

lunes

mi hija es lesbiana..¿ahora que hago?




Soy mamá de una hija y de un hijo, cuando mi hija tenía l8 años nos dijo que estaba enamorada!!
El asunto es que estaba enamorada realmente, pero de otra mujer!!

La conmoción surgió y dio paso al miedo, a la culpabilidad y a preguntarnos constantemente y sin pausa: ¿Qué habíamos hecho mal?...¿Porqué nos pasaba esto?...¿porqué ella, nuestra nena adorada, nuestra chinita linda, podía estar enamorada de otra mujer?...

Realmente la ignorancia es la madre de muchos atropellos, la ignorancia que viene desde la escuela, que se valida con la religión cristiana, deviene en la aceptación conciente o inconciente de muchos prejuicios, de mitos absurdos y de muchos conflictos sin sentido.

Porque por nuestra propia ignorancia y por nuestros temores vivimos, a partir de entonces, muchos días de angustia, de pena, de peleas constantes y sin pausa con nuestra adorada hija.
Personalmente, como mamá, como mujer, como profesional, no podía ni quería abrir mi mente y mi corazón para aceptar a mi hija.
Como mamá, como mujer, como profesional quería comprender, entender, saber que era lo que le sucedía a mi hija.
Tenía la idea de que si me oponía a ella y a sus ideas homosexuales podía lograr que cambie. Pensaba que, con ayuda de un psiquiatra quizás o de médicos, y análisis químicos y todas esas cosas podríamos lograr que ella cambiase de orientación sexual y decidiera al fin ser como todo el mundo, ser “normal”.
Realmente fue un tiempo duro y de muchos conflictos.
Nuestra relación de pareja no se afectó muchísimo pero vivíamos una etapa de silencio y de distanciamiento con nuestra hija…vivíamos como nunca lo habíamos hecho ni hubiéramos querido hacerlo…ella lejos de nosotros y nosotros en un silencio doloroso y absurdo.
Hablábamos por teléfono, porque además ella vive lejos de nosotros, y sentíamos que realmente la estábamos perdiendo…tan lejos y, sin embargo, tan cerca de nuestros corazones y de nuestros pensamientos de cada día, de cada noche, de cada hora…
A pesar de todo ello no dejamos de viajar, veníamos cada quince días o cada fin de semana si era posible, porque de ningún modo queríamos alejarnos definitivamente, porque para nosotros la familia –nuestra familia-siempre ha sido lo más importante y lo más valioso, esos lazos dorados de amor y de ternura, de solidaridad, de seguridad, de fortaleza, nos permitieron, entre otras cosas, por ejemplo, superar en nuestra provincia los duros años de violencia, juntos.
Juntos habíamos sobrevivido y juntos queríamos seguir siempre.
Mi hija estaba y está enamorada de una jovencita hermosa e íntegra y lo reconozco así porque ella jamás alentó, en mi hija, ni ira ni rencor contra nosotros, pudo haber logrado que mi hija nos odiara y que se alejara aún más de nuestra familia, pero jamás lo hizo, al contrario ella y su familia le sirvieron de soporte y de consuelo para las largas horas de tristeza que vivimos juntos y separados.
La enamorada de mi hija, nos dio siempre lecciones de honor, de fidelidad, de integridad moral y psicológica, a través de ella también aprendimos.


Por el amor de las dos que era y es fuerte y constante, un buen día comprendimos que era absurdo seguir insistiendo en nuestra posición de padres “adoloridos”, de padres que querían comprender, entender, saber…simplemente decidimos que ya no más estudiar el asunto, ya no más tratar de entender las teorías y las especulaciones mil de las mil corrientes distintas, simplemente amamos a nuestra hija y la aceptamos como es ella.

La homosexualidad de mi hija ya no es motivo de miedos y angustias, su relación de amor le da felicidad y alegría y eso es lo que siempre hemos querido para ella!

Es increíble pero nuestras ideas sobre la homosexualidad estaban muy contaminadas, y digo que es increíble porque los dos, mi esposo y yo, somos personas “cultas”, profesionales, intelectuales, amamos la poesía, el arte, la belleza de la vida…y cuando la vida nos puso a prueba con esta nuestra hija homosexual, simplemente, no sabíamos ¿qué hacer?.
Si alguna gran lección hemos aprendido es que no debemos tomar decisiones apresuradas sobre los asuntos de las personas que más amamos en la vida; en el caso de la homosexualidad, no vale para casi nada, más que para información general, el estudiar las teorías y las corrientes sobre la misma…amamos a nuestra hija y lo que debimos hacer desde un principio era aceptarla y después intentar comprender en la medida de lo posible el asunto.
Al fin y al cabo existieron y existen en la historia del arte, de la ciencia, de la literatura, muchos homosexuales, hombres y mujeres que han sido y son seres humanos excepcionales y que han dejado maravillosos legados para la humanidad, allí están Leonardo Da Vinci, Marguerite Yourcenaire, Maria Elena Walsh, Michel Foucault, Oscar Wilde, Virginia Wolf, Marcel Proust, entre otros.

No es un asunto de orientación sexual, o de género, es un asunto de convivencia humana, de educación, de honestidad, de aprender a vivir en paz, con justicia, con moral, en libertad.

Comprender que el otro tiene derecho a seguir su propia naturaleza, aceptar que su naturaleza puede ser homosexual, bisexual o heterosexual, aceptar que sus sueños son diferentes a los nuestros, aceptar que no tenemos derecho a decidir sobre los sueños y el amor de nuestros hijos nos hace libres y nos ha dado además la medalla de padres más amados y más respetados también.

tengo dos hijos




Como muchas mujeres en el mundo, tengo dos hijos.
La mayor es una dulzura de mujer, sabia, comprensiva y alegre...casi siempre su risa logra sacarme de los momentos temibles, depresivos, conflictivos, es una mujer increíble, fuerte, constante y enamorada de otra mujer, así de simple y así de complicada y honesta consigo misma.
Logró sacarme de mis "límites mentales" por un buen tiempo...hasta que decidí aprender, estudiar, leer, investigar y finalmente comprender !
No saben la delicia que es comprender y aceptar.
A partir de entonces mi relación con ella es extraordinariamente humana y muy respetuosa.
Amo a mi hija mayor por su coraje y su valentía de haber sido capaz de abrirme su corazón y su mente y ayudarme a comprender que más allá de lo que se vé comúnmente hay otras opciones, existen otras formas de amar, extraordinarias, morales y ejemplares también.
La historia de mi segundo hijo es una historia joven de caballerosidad, curiosidad y amor...la dejo para la siguiente oportunidad porque también me llena de ternura y de admiración.